FACTOR URBANO

Cities & Communities

SANTIAGO / PROYECTO URBANO

Comentarios del libro SANTIAGO / PROYECTO URBANO

de Margarita Greene, José Rosas & Luis Valenzuela

Santiago: Ediciones ARQ, 2011.

[Por Roberto Moris]

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Lo Contador, 29 de noviembre del 2011

Estimados presentes:

En primer lugar, quiero agradecer la invitación de Ediciones ARQ y de la Escuela de Arquitectura a comentar este libro. Me siento especialmente privilegiado tanto por el tema del libro, por sus autores y por quienes acompaño en los comentarios.

Entrando ya en el libro Santiago / Proyecto Urbano, de los autores Margarita Greene, José Rosas y Luis Valenzuela, debo destacar lo oportuno de esta publicación. Desde hace tiempo, hemos tenido claro que nos hace falta más literatura nacional abordando temáticas como ésta. En términos específicos, el hecho de tratar las problemáticas asociadas a los proyectos urbanos y sus implicancias en el caso de Santiago se presenta de mi máximo interés.

Considero que en consecuencia con lo que indica en su presentación, el libro será de gran ayuda para quienes trabajamos en estos temas, siendo un aporte a la formación de arquitectos, urbanistas y diseñadores urbanos. En especial, hoy cuando el magister de proyecto urbano es toda una realidad.

Mis comentarios los estructuraré en función de los puntos que me parecen más relevantes del libro en su totalidad, sin hacer una división en función de los capítulos y destacando más adelante tres conceptos que considero claves para el estudio y discusión de los proyectos urbanos y la evolución de nuestras ciudades.

En términos generales, el libro se entiende como un soporte teórico y práctico para los proyectos urbanos, dando cuenta  de su condición híbrida de variadas perspectivas, tanto en lo escalar, funcional como disciplinar. Los autores se embarcan en recorrer este territorio de disputa constantemente tensionado a desplazarse desde un marco teórico, cultural e histórico – morfológico a un saber práctico. Entendiendo el proyecto urbano como un campo de tensiones entre la esfera del urbanismo y la arquitectura.

En esta línea, si bien reconocen que su ambigüedad intrínseca no requiere necesariamente establecer con precisión límites y fronteras, se avanza en definiciones que pudieran ayudar a perfeccionar la habilidad de articular. Esta articulación la veremos tanto en el propio proyecto urbano, como en el desafío profesional y disciplinario que plantea a arquitectos, urbanistas y diseñadores urbanos. Donde estos profesionales podrían potenciar su condición de agentes catalizadores y coordinadores de los factores determinantes. Lidiando entre la realidad del lugar y sus circunstancias, estableciendo una realidad dual entre la arquitectura y la planificación.

Muy especialmente, se plantea la necesidad de promover una “nueva actitud”. Donde los profesionales asumen con mayor propiedad estas funciones de coordinadores y facilitadores de acciones de otros por sobre la tentación de realizarse como autores del diseño en su totalidad.

Como se indica en varias ocasiones, las definiciones y clasificaciones aportarían a una mayor comprensión de los factores que operan en la ciudad y en los proyectos urbanos. Más allá de anteriores visiones que preferían la abstracción de una realidad estática, los diversos capítulos nos iluminan en cuanto a la multiplicidad de factores que han condicionado la transformación de las ciudades y muy especialmente, la ciudad de Santiago.

Los autores y colaboradores respaldan la idea de que los proyectos urbanos han venido siendo la estrategia preferida para responder a requerimientos locales, escenarios futuros impredecibles, demandas ciudadanas y a una necesidad de dar viabilidad a la planificación. Se refuerza la idea de proyecto urbano, su imagen de producto y las posibilidades de marcar agenda pública, donde el diseño urbano viene a cubrir una brecha disciplinar con una preocupación especial por las áreas centrales.

Asumiendo al proyecto urbano como una suerte de “diseño urbano dentro de lo posible”, se indican los aspectos que debieran ser considerados para su realización, poniendo énfasis en la búsqueda de una visión de lo que podría ser la ciudad, la necesidad de integración de acciones y en la capacidad de crear piezas notables para la ciudad.

En la búsqueda por dar cuenta de la relación entre fenómenos metropolitanos y proyectos urbanos, los autores se concentran en Santiago, que es un buen ejemplo de subordinación a dinámicas de reconfiguración aceleradas. En este sentido, la capital es visitada desde diversas aproximaciones, tanto a través de cartografías contemporáneas como desde la búsqueda por detectar las bases históricas del proceso de modernización capitalista y configuración espacial que ha vivido la ciudad como lugar estratégico del país.

También se reconoce el valor de los actores, donde destaca el desarrollo de proyectos de alto impacto con sentido común, la capacidad de soñar y el liderazgo y emprendimiento que dejó como legado don Benjamín Vicuña Mackenna. Esta misma revisión da cuenta del desafío pendiente de determinar la imagen o visión del Santiago que podría ser.

A continuación, quisiera destacar tres conceptos que a la luz de la lectura del libro me parecen especialmente notables de tratar en estos momentos: a) el proyecto urbano como espacio de disputa; b) el proyecto urbano y la trampa de la complacencia, y c) el proyecto urbano, el Estado y la Ciudad Justa.

El proyecto urbano como espacio de disputa

La historia de los proyectos urbanos en Chile ha estado llena de tensiones, tanto por la superposición de ámbitos disciplinarios como por su condición intrínseca de conflicto. Esta definición de espacio de disputa me parece importante de destacar y apoyar su prevalescencia. Es precisamente en estos espacios de conflicto donde las condiciones para la innovación se dan con predominancia.

John Plöger en “Strife: Urban Planning and Agonism” plantea que en una sociedad pluralista, multicultural, diversa, posmoderna, fragmentada y estratificada históricamente, en principio, es imposible complacer a los intereses de todos, lo que implicaría que los conflictos a veces son insalvables. Es decir, debemos ser capaces de aprender a vivir con el conflict y algunas veces a detonarlo.

Para el mismo Plöger, la creencia de que el antagonismo entre los enemigos está en todas partes es demasiado pesimista, la necesidad de resolver todos los conflictos (la imposibilidad de vivir con desacuerdos, contradicciones y contingencias) es lamentable, y la esperanza de que todos los conflictos se pueden resolver con una solución armónica es iluso.

En la contrucción de ciudades, la noción de ‘adversarios’ y la no descalificación, implica que las distintas partes se acepten mutuamente como integrantes legítimos de la sociedad, asumiendo que tienen diferentes intereses y que están de acuerdo en no estar de acuerdo.

El proyecto y la trampa de la complacencia.  

Eggers & O’Leary en su libro “If We can Put a Man on the Moon…: Getting Big Things Done in Government” indican que la trampa de la complacencia ocurre cuando las cosas bloquean nuestra visión respecto de lo que las cosas podrían ser. En muchos casos, esto significa que el riesgo no es bien evaluado, sino que hasta que ocurren los desastres.

Esta trampa describe el peligro de mantener el rumbo cuando las circunstancias que te rodean cambian. Programas y organismos necesitan una reevaluación regular. En algunos casos, lo que se hace no tiene sentido. En otros casos, la forma en que se está haciendo las cosas es la que no tiene sentido. Con demasiada frecuencia, el “así son las cosas” puede convertirse en un obstáculo para los cambios necesarios.

Considero que este fenómeno puede darnos luces respecto a cuánto realmente nos estamos replanteando el modelo de desarrollo del país en cuanto a sus impactos en las ciudades y la calidad de vida de sus habitantes. Esto viene al caso tanto para la revisión del rol de las universidades en la formación de nuevos profesionales cuestionadores del status quo, como para el cuestionamiento del nivel de discusión que han tomado temas tan relevantes como la necesidad de contar con un Plan Estratégico para la ciudad de Santiago.

El proyecto, el Estado y la Ciudad Justa

Aquí quisiera tomar nota respecto de las preguntas, ¿Para qué desarrollamos proyectos y planes urbanos?, ¿Qué debe guiar a los profesionales del futuro?, ¿Qué tipo de ciudad es la que estaremos construyendo desde hoy en adelante?. Sabemos que tenemos cierta responsabilidad en ello aunque muchas veces no se reconozca. En este sentido, Marc Augé ha dicho “…en todas las grandes ciudades del mundo la divisoria entre los más ricos de los ricos y los más pobres de los pobres se deja leer en términos geográficos y arquitectónicos”. ¿Qué estamos haciendo al respecto?

En el pasado, pareciera que las dinámicas socioculturales y las lógicas territoriales de urbanización no fueron suficientemente bien entendidas por arquitectos, urbanistas y tomadores de decisiones. Cuando en definitiva la gente habita la ciudad real y no la ciudad diseñada. Entonces, si la ciudad diseñada no cumple con las necesidades de la gente, la ciudad real emerge como una reacción del orden social.

Para William Siembieda en “Beyond Brasilia. Contemporary Urbanism in Brazil”, la ciudad requiere que el Estado opere de manera intensiva y extensiva. Proyectos urbanos de inclusión social en Sao Paulo y Río de Janeiro han sido buenos ejemplos de acciones de los gobiernos locales para vincular espacios públicos en un esfuerzo por facilitar su reutilización.

Esta postura respecto al rol del Estado en la construcción de una ciudad más igualitaria es respaldada por Susan Fainstein quien nos orienta hacia la promoción de la equidad, de la diversidad y de la democracia. En la ciudad justa de Fainstein, los megaproyectos deben ser discutidos y evaluados abiertamente, y los planificadores, arquitectos y diseñadores urbanos deberían tomar un rol activo en deliberar soluciones igualitarias y bloquear aquellas que generan beneficios desproporcionados.

A modo de cierre, quisiera indicar que la lectura de este libro en este contexto de cambio cultural donde de alguna manera, se están renegociando las relaciones de poder y revalidando los valores ciudadanos, me siento convocado a colaborar desde nuestra disciplina en la construcción de este proyecto de país distinto.

Muchas gracias.

Referencias

  • Pløger, John. 2004. Strife: Urban Planning and Agonism. Planning Theory March 2004 vol. 3 no. 1 71-92.
  • Eggers, William & O’Leary, John. 2009. If We can Put a Man on the Moon…: Getting Big Things Done in Government. Harvard Business School Press.
  • Del Río, Vicente & Siembieda, William ed. 2009. Beyond Brasilia. Contemporary Urbanism in Brazil. University Press of Florida.
  • Fanstein, Susan. 2010. The Just City. Cornell University Press.

 

http://www.edicionesarq.cl/2011/santiago-proyecto-urbano/

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This entry was posted on 2012/07/07 by in Ciudades, Proyectos and tagged , , .
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